domingo, 25 de noviembre de 2007



Casi lista para la inminente entrada en el templo.





















Fabricar en el taller un tejido laberinto lleva un millón de

horas.







Se termina el desasosiego y aparece la seguridad con el traje casi terminado.


...Y la vida es eso, despues de apacentar a un hijo, que se te case y tener que ir rutilante, vaporosa, esmerada y a la vez comedida y digna.